9 de noviembre de 2014

Niccoló Paganini: "El violinista del Diablo"

Niccoló Paganini es uno de los violinistas más famosos y grandiosamente talentosos que a existido en la historia. Su asombrosa genialidad y destreza con el violín llevó al público a creer que logró tal capacidad sobrenatural, por medio de un pacto con el diablo, porque a su vez su apariencia se notaba algo extraña y sus adelantos musicales eran una verdadera obra de arte. Se decía que en la mayoría de sus apuntes aparecía una nota extraña la cual decía "nota 13".




Paganini nació en Génova en 1782 y demostró poseer grandes habilidades musicales desde muy joven. A los cinco años empezó a estudiar la mandolina con su padre, quien estaba muy empeñado en lograr que su hijo se convierta en el más grande violinista del mundo. A los siete años comenzó a tocar el violín. Hizo su primera aparición pública a los nueve años y realizó una gira por varias ciudades de Lombardía a los trece.

Se dice que una noche un hombre vio a Paganini mientras invocada al diablo, supuestamente el violinista se postraba frente al ente y le ofrecía su alma a cambio del extraordinario talento. El hombre aseguró que inmediatamente culminó el juramento de Paganini se encendió una luz cegadora y desapareció. Muchos creyeron que solo eran inventos, pero algunos creyeron en aquel testimonio y poco a poco se fue expandiendo, la fama que empezó a ganar era tanta que incluso mendigos y prostitutas asistían a verlo y compraban entradas. Fue así como empezaron a llamarlo "El violinista del diablo".

No tardó en obtener gran fortuna y tampoco se limitaba en lo absoluto al momento de gastar en lo que se le antojara. Su vida estuvo llena de éxitos y triunfos, no solo en el ámbito artístico, sino también en el romance, pues no había mujer alguna que resista a sus encantos, absolutamente todas quedaban impactadas con su sola presencia y ninguna se atrevía a rechazarlo jamás.

LA LEYENDA DE PAGANINI

La anécdota más famosa e increíble sobre Paganini es de aquella noche en una de sus actuaciones donde logró lo imposible con su violín. El auditorio estaba repleto de personas ansiosas de escuchar al prodigio, y cuando este comenzó a tocar el úblico deliraba. Los sonidos y melodías eran maravillosos, totalmente mágicos e indescriptibles. Notas breves, semifusas, corcheas y semicorcheas, hasta la famosa y oculta 'nota 13'.

De pronto una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió en medio de la pieza. El director se detuvo, la orquesta también, el público estaba atónito, pero Paganini no paró en ningún momento, él seguía concentrado en su instrumento y tocando las bellísimas notas de su partitura sin ningún problema. Por lo que el director y la orquesta continueron tocando.

Sin embargo no tardó mucho en romperse la segunda cuerda del violín. Inmediatamente el director y la orquesta pararon y público estaba más que nervioso y anonadado. Pero Paganini no se detuvo y contunió tocando como si nada hubiera sucedido. Totalmente impresionados el director y la orquesta siguieron tocando.

Cuando de repente el público tuvo otro sobresalto más al romperse la tercera cuerda del violín. El director y la orquesta se volvieron a paralizar. Pero todos se quedaron boquiabiertos al ver que Paganini seguía tocando extraordinariamente, sin problema ni dificultadad alguna las notas más imposibles en aquel violín semidestruido que ya tenía una única cuerda.

La euforia envarga al público y con un enorme desconcierto y admiración el director y la orquesta siguen el ritmo al fascinante "Violinista del diablo". Esa noche Paganini alcanza la gloria y queda inmortalizado en la historia como una músico que logró lo imposible.

Finalmente Niccoló Paganini fallece en Niza, Francia en 1840, sin emmbargo el obispo de Niza negó el permiso para su entierro debido a la fama que tenía el artista respecto a lo demoniaco. Por lo que su ataúd permaneció durante muchos años en un sótano. La desición del eclesiástico estuvo muy influenciada también porque Paganini re rehusó a acercarse a la Iglesia y desmentir esos comentarios. Fue hasta 1876 cuando recién fue permitido el funeral y sus restos se tranfirieron al cementerio de Parma, donde se encuentra actualmente.

Quizás la leyenda del violinista del diablo se baso en lo que alguna vez relató el también famoso y reconocido violinista Giuseppe Tartini acerca de su sonata "El trino del Diablo": “Una noche, en 1713, soñé que había hecho un pacto con el Diablo y estaba a mis órdenes. Todo me salía maravillosamente bien; todos mis deseos eran anticipados y satisfechos con creces por mi nuevo sirviente. Ocurrió que, en un momento dado, le di mi violín y lo desafié a que tocara para mí alguna pieza romántica. Mi asombro fue enorme cuando lo escuché tocar, con gran bravura e inteligencia, una sonata tan singular y romántica como nunca antes había oído. Tal fue mi maravilla, éxtasis y deleite que quedé pasmado y una violenta emoción me despertó. Inmediatamente tomé mi violín deseando recordar al menos una parte de lo que recién había escuchado, pero fue en vano. La sonata que compuse entonces es, por lejos, la mejor que jamás he escrito, la nombré "La sonata del Diablo", pero resultó tan inferior a lo que había oído en el sueño que me hubiera gustado romper mi violín en pedazos y abandonar la música para siempre....”.

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